Tal y como ya os narró en su último manuscrito el joven Monteverde, el octavo día del último mes, tendrá lugar la batalla. Será aquí, en los Altos de Mairena, a unas leguas del Monte Carmelo. Como nos quedan unas 11 horas de concentración al límite para poder salir airosos y resistir, recordamos el presente de Galadriel y hemos decidido utilizarlo: PAN DEL CAMINO ELFICO.
Vamos, que como Samu necesita dar la nota decidió buscar en internet la receta de, las por todos conocidos, LEMBAS O PAN ÉLFICO. Esas galletas que Galadriel ofrece a Frodo y a Sam para que les acompañe en su misión. Y va y la encuentra, si es que lo que no se encuentre en internet….
El domingo por la tarde decidió ponerse a ello y yo le ayudé. La receta era la siguiente:
Lembas de Lothlorien
Ingredientes:
• 6 cucharadas de mantequilla/margarina reblandecida
• 2 tazas de harina con levadura 1 cucharada de azúcar
• 1/2 taza de pasas 1 huevo bien batido
• 1/2 taza de leche
• 4 cucharadas de nata espesa
• hojas de mallorn (¿?)
Nos pusimos manos a la obra. Empezamos por la mantequilla, que había que mezclarla con la harina hasta que quedara como pan rallado. Claro, lo único es que no sacamos la mantequilla del frigo y eso estaba más duro que el cuerno de una persona adulta, no había quien la partiera. Pero bueno, Samu, con ahínco, consiguió medio mezclarlas. Mientras, yo batí los huevos, los mezclé con la nata, le añadimos el azúcar y todo eso lo pusimos en el bol en el que antes habíamos mezclado la harina y la mantequilla. Se supone, según el listo que escribió la receta, que debía salir una pasta moldeable… pero no. Salió una pasta así como pegajosa, imposible de amasar; tenía toda la pinta de esos mocos verdes que vendían cuando eramos pequeños que se quedaban pegados en la pared. No hicimos más que ponerlo en la encimera para amasarla y se quedó la mitad de la pasta en las manos de samu y la otra mitad en el rodillo de amasar. ¿Qué hacemos? Pues esto va a ser que tiene mucha mantequilla, vamos a echarle más harina (como en el chiste del albañil :que se cree el cemento que no hay agua; que se cree el agua que no hay cemento,….) Y así estuvimos hasta que conseguimos dejarla en su punto, o al menos eso pensamos.
Dividimos la masa en cuestión en varias partes con formas diversas y extrañas, algunas hasta excéntricas que no os voy a contar, y las metimos al horno. Al cabo de unos 15 minutos…. Ya está¡¡ Teníamos el pan secreto de los elfos de Lothlórien :las lembas.
Sólo había un problema: eso no había quien se lo comiera. Qué cosa más mala¡¡¡¡ Pero si no sabía a ná. Ni a galleta, ni a pan, ni a sobaitos, a ná de ná. Por suerte, había venido a casa nuestro gran amigo Nando (y digo gran porque lo demostró al probar eso). Y va y se la come¡¡¡ y en cima dice que a él le gusta, como el del chiste del amoniaco. Yo te digo a ti que es que hay gente para todo.
En fin, esa fue nuestra experiencia hostelera : una mierda. Aunque el ratito lo echamos con una pechá de reir que para qué contaros. De todas maneras, tranquilos, que de aquí a que llegue el día de la kedada ensayaremos a ver si esto se puede mejorar.
PD: Ahora entiendo las caritas del pobre de Sam cada vez que le tocaba comerse eso,¿no os habéis fijado?
Bueno, bueno, bueno. Como somos una pandilla de frikis totales hemos quedado el dia 8 en casa para hacer una maratón de El Señor de los Anillos, es decir, vernos seguidas las tres ediciones especiales, lo que se resume en 11 horas de cine aproximadamente. Para ello, contamos con unos ocho o diez frikis de nacimiento, un proyector, una pantalla y el número de telepizza. Además, se permite acudir a la reunión disfrazado y se promete un souvenirs de la famosa cita. No tengo que decir, que todo esto ha sido idea del mayor de los frikis (Samu, el aposo), y además ha sido secundada por todos los demás, que están igual o peor que él. Bueno, pues nada, ya os contaré qué experiencia sacamos de esto, a parte de la de sueño, borrachera y necesidad de una ducha.