Cathy’s Weblog

Just another WordPress.com weblog

SIN PALABRAS¡¡¡¡¡ Agosto 31, 2008

Archivado en: Historias de mi vida — cathybredourden @ 10:42 am

Hace unos 10 meses, como sabéis todos, cambié de trabajo. Empecé a trabajar en un colegio concertado de Sevilla. Es un colegio católico titulado por una congregación de hermanas.

Bien, aunque resulte extraño de creer, las monjas estas no son las típicas que van pidiendo por todos lados, que sobreviven a base de favores, ni nada de eso. La verdad es que, si no lo sabes, ni imaginas que fueran monjas. Además hay cosas de ellas que me sorprenden como, por ejemplo, que la hermana que hace de portera, se pase el día enganchada al msn y con los cascos puestos mandando por internet chistes verdes y demás. O que la directora académica esté deseando que tengas un rato libre para irse contigo a tomar una coca-cola; o, también, que se conviertan en verdaderas estrategas con tal de ayudar a un buen trabajador o de molestar a otro que vaya de listillo por el cole. En fin, la verdad es que desde que entré allí no he parado de reir, y conmigo los que me rodean cuando he contado todas las anecdotas que nos han acontecido.

Pues bien, hoy quiero contaros una, de la que ahora me parto pero que me puso en una situación muy desagradable cuando ocurrió. A ver, poneros en situación: era mi primer claustro en ese cole, así que iba un poco nerviosa porque además había que discutir todo lo referente a la finalización del primer trimestre y había varias cosas que yo no veía bien. Lunes, a la 16:00 horas, recién comida, entro en la sala de claustros, suelto mis cosas y cuando me voy a sentar….. me encuentro con unas bragas (de estas sobaqueras que nosotras las llamamos) turquesas y llenas de encajitos justo encima del calentador.

Me quedé pensando y dije: esto tiene que ser de la monja porque es la única que vive aquí; ¿y yo cómo voy ahora con las bragas en la mano a decirle a esta mujer que las guarde antes de que lleguen todos los demás? ¿ Y si hago como que no he visto nada? Al rato, llegó mi amiga, las vio, y empezamos a descojonarnos. Me faltaba el aliento y además era incapaz de parar. Mi amiga se lo dijo a la hermana y, esta sin complejo alguno, entró recogió sus bragas, nos contó la historia de qué hacian alli y salió por donde había entrado.

Al poco, llegó la directora y el resto de profesores, y mi amiga y yo que no podíamos dejar de reirnos; llorábamos de la risa y así nos llevamos todo el claustro. Cuando acabamos, nos preguntó la directora y se lo contamos, lógico. Si la vierais mearse de la risa y picar a la otra monja (es decir, la dueña de las braguitas)… Definitivamente si ese día no me despidieron, creo que llevo bastante adelantado.

 

TAMPOCO FUE PARA TANTO Agosto 29, 2008

Archivado en: General — cathybredourden @ 12:25 pm

Bueno, por petición de aquí mi marido (al que sólo se le ocurren cosas para que la gente se ría de mí), voy a contaros la famosa historia de la mujer de la feria. Pero de antemano os digo que tampoco fue para tanto.

Hace como unos 10 años, más o menos (Dios¡¡¡¡ qué vieja que me estoy haciendo¡¡¡¡¡) pues llegó la feria de Sevilla y, evidentemente, fuimos. Vale, pues estábamos en la caseta de mi amiga como unos quince colegas o por ahí. Pues nada, llevábamos allí casi todo el día ya y después de comer y tomarnos….. no sé cuántas jarras de rebujito, nos arrancamos a cantar (que digo yo que cantar y bailar es lo que se hace en la feria. Y más yo, que soy lolailo, lolailo). Total, que empezamos y una cosa llevó a la otra, el alcohol me hizo perder la vergüenza y en un momento nos liamos mi amiga y yo a cantar a plena voz sevillanas y rumbitas. Allí todos tocando las palmas, bailando, se empezó a unir a la juerga otras personas que estaban en la caseta, y demás. De repente, con lo bien que iba todo, mientras yo estaba toda desatada cantanto con los ojos hasta cerrados (de la emoción, no de otra cosa, porque yo lo que es cantar, canto fatal), siento un brazo desde atrás, me giro, y una amable señora que debía estar pasándoselo pipa con nosotros me dice: “¡qué bien cantas hija!! A lo que yo en un acto reflejo y a voz en grito contesté: Señora, yo canto de un bien que se caga¡¡¡¡

De repente fue como si el tiempos se parara (sí, Nando, como hace Hiro Nakamura,sí): mis amigos dejaron de tocar las palmas, los otros de bailar y cantar, media caseta se volvió a mirarme, de fondo las sevillanas que sonaban en el equipo de la caseta y, en un rincón, mi amiga María y Samu descojonados de la risa.

La amable mujer se me quedó mirando (al igual que todos los que estaban en la mesa con ella), me sonrió y sin decirme ni por ahí te pudras, se levantó y se fue.

Y esa es la gran historia que a mi marido le hace tanta gracia. Que vale que contesté un poco mal, pero tampoco fue en mal rollo. No sé.

 

ESA SOY YO¡¡¡¡ Agosto 28, 2008

Archivado en: General — cathybredourden @ 2:24 pm

Los que me conocéis, sabéis que desde siempre he discrepado en algunos aspectos a la hora de describirme. Pues bien, de casualidad, he encontrado el significado de mi nombre (el cual ya sabéis que no soporto), y resulta que me siento bastante identificada. Mirad:

MARGARITA

Del latín: perla

Altivas, seductoras, a veces ansiosas, pero siempre muy activas.

Poseen una gran confianza en sí mismas y en su capacidad para enfrentarse

a cualquier obstáculo con éxito.

Anda que no¡¡¡ Vamos clavaita, no me diréis.

Y ya que estamos hablando de mi, o más bien, ya que estoy yo sola pensando en voz alta y a la vez escribiendo, me surge una pregunta: ¿por qué con todas las personas que aún hoy siguen siendo importantes en mi vida he empezado con mal pie? La verdad es que resulta extraño, no lo sé. Recopilo:

- A Samu le acabé dirigiendo la palabra por una apuesta, si no hoy no estaba donde estoy.

- A mi amigo Ledo, en un  autobús, el día que lo conocí, le llamé tonto y soso sin saber que era él.

- A la novia, tres cuarta de lo mismo.

- Y el otro dia, conocí al novio de mi mejor amiga, y sin querer, le dije pijo de mierda.

Si es que yo no tengo arreglo. Seguramente eso me pasa porque todo lo que pienso lo digo y, además, lo digo tal como lo pienso (que creo yo que es donde reside el problema). Así que, he llegado a la conclusión de que seguís conmigo o por Samu,jajajjajaja, o porque tenéis mucha paciencia (porque iba a quedar mal que dijera que es por mi encanto personal. MOMENTO HOMER: vaya, ¿he dicho eso en voz alta?, no no lo he dicho, sí que lo he dicho, bueno es igual).

Pero bueno, en definitiva lo que importa es que estáis, lo demás se olvidaa. (Aunque ustedes no lo olvidáis cabro….., que cada vez que nos reunimos y sale la conversación no veas la caña que me dais.)

…. Mañana más…….

 

LA PESCADILLA QUE SE MUERDE LA COLA Agosto 20, 2008

Archivado en: General — cathybredourden @ 6:08 pm

Hola a todos. Supongo que todos conocéis lo que significa “la pescadilla que se muerde la cola” cuando lo extrapolamos a reformas en mi casa. Pues sí, otra vez he caído.

Resulta que desde hace tiempo estamos observando que el grifo del patio delantero, cada vez que lo abrimos para regar, pierde mucha agua; así que hemos decidio cambiarlo. Fuimos a Bricomarck compramos un grifo volvimos a casa y, ¿¿adivinas??: EL GRIFO NO SIRVE PORQUE ES MAYOR QUE LA BOQUILLA DE LA PARED.
Decidimos volver a cambiar el grifo, pero encontramos los adapatadores así que nos traímos uno. ¿¿Adivinas??: COMPRAMOS UNO QUE LOS DOS ERAN HEMBRAS CON LO CUAL NO ENCAJABA¡¡¡¡ Volvimos, compramos otro adapatador que sí que encajaba y al llegar a casa ¿¿adivinas??: la boca del grifo que va a la manguera era mayor que el agarre de la misma:AAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH. DIOSSSSSSSSSSSSSSSSSSS¡¡¡¡¡¡¡¡

Evidentemente decidimos comprar otro grifo. LLegamos a casa, lo colocamos y nos damos cuanta que pierde un poco, así que compramos un rollo de teflón para aislarlo.¿¿Adivinas??, mi marido desenroscando el grifo va y se queda con la manilla de este en la mano.

Y me dice: “voy al bricomart a comprar un grifo nuevo que este me lo he cargao, ¿te vienes?”

Y efectivamente fui. Nos hemos traido el grifo (el cual ya está puesto y perfectamente funcionando, al fin¡¡¡¡) y, ya de paso, me he traído pintura para repasar el techo de la cocina, porque como he cambiado las persianas y los agujeros de las anteriores no me servían, pues los he tenido que tapar. Y ya que estábamos hemos dicho :”mira que color más mono para el pasillo”, y me lo he traído también.

Y con ello ya comprado, nos hemos dado cuenta de que no tenemos cómo llegar para poder pintar bien el  hueco de la escalera; así que nos hemos ido a un almacén que alquila maquinarias y he tenido que alquilar una escalera telescópica mu apañá, pero que no sé cómo coño voy a llevar hasta mi casa, porque mide tres metros y medio la muy…..

En fin, si es que esto es como las pipas, tó es empezar.

 

UNA DE DESPISTE¡¡¡¡ Agosto 16, 2008

Archivado en: General — cathybredourden @ 11:25 am

Bueno, todos conocéis a mi marido, lo cual implica que nunca ha estado muy preocupado por su imagen que se diga. Pero desde hace unos años, parece que esta parte de su ser se ha convertido en algo importante. Pues bien, estando en el hotel, como ha tomado el sol a diario para ponerse “morenito”(que entre nosotros significa coger un colorao langostino pescanova que te cagas para después despellejarse), cuando subiamos a la habitación una duchita, mucha cremita hidratante por todos los rincones de su gran cuerpecito, colonia y ropita conjuntada. Vale, una de las noches cuando ibamos a bajar a cenar al restaurante del hotel (importante deciros que era bastante pijo, de estos en los que trabajadores que te encuentras persona que te saluda, se inclina y pregunta si necesitas algo), mi estimado marido se mete en la ducha, se lleva un cuarto de hora alli y sale, todo limpito, oliendo a flores, con todo el cuerpo llenito de cremita after sun, se viste, se pone el reloj, coge sus zapatillas, coge la tarjeta-llave de la habitación y cuando lo miro para salir : TENÍA TODA LA CABEZA LLENA DE ESPUMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAAJAJAJAAJAJAJAJAAJAJAJAJAAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAJA.

El muy cuajón va y se le olvida enjuagarse la cabeza cuando se estaba duchando, mejor no pienso qué fue lo que hizo entonces tanto tiempo allí metido….. Yo creí que me daba algo del ataque de risa que tenía. Y menos mal que me dió por mirarlo antes de bajar, porque  si me llego a dar cuenta en el comedor del hotel, entonces es cuando me muero.

Os podeis imaginar que el muchacho, se desnudó denuevo, se volvió a duchar, se volvió a embadurnar de cremita, colonia, ropa y zapatos. Total, que por poco y se nos va la hora de la cena del hotel.

Ains, veis como no se puede uno estar riendo siempre de lo que le pasa a tu mujer, que después pasan estas cosas….

Mañana más.

 

DE VUELTA A CASITA Agosto 15, 2008

Archivado en: General — cathybredourden @ 11:36 pm

Bueno, pues ya estamos devuelta en casa después de esos nueve estupendos días de vacaciones que me he tirao. Y cuando digo tirao estoy citando textualmente, porque he estado de la cama a la tumbona, de la tumbona a comer, y denuevo a la cama. En fin, digamos que he repuesto fuerzas suficientes para empezar energicamente el nuevo curso. Bueno, aunque también ha estado bien pasar varios dias con mi sobrinilla malagueña, que la veo muy poquillo. Y la verdad es  que menos mal que la veo poco, porque nos ha dejado escoñaitos perdios a los dos. Pero aún así : que aje que tiene la jodía¡¡¡¡¡

Bueno, de estas vacaciones también os tengo un par de cosillas que contar para que os riais un rato (yo como siempre, que todo me pasa a mi o a quienes me rodean, no sé cómo lo hago). Pero ya será mañana que hoy estoy muy cansadita. Besos para todos.

 

DE DOMINGUERA Agosto 1, 2008

Archivado en: Historias de mi vida — cathybredourden @ 6:02 pm

Hace varios años, como diez más o menos, me fuí con mi hermana, su novio y sus amigos a echar el diita a la playa, de domingueros total. Salimos temprano, paramos a desayunar en un pueblo de camino y todas esas rutinas que se hacen cuando vas a la playa a pasar el dia. La tarde anterior, mi hermana se la pasó haciendo filetes empanados, tortilla de papas y todas esas cosas.

Pues nada, en camino que nos ponemos. Y cuando vamos llegando a la playa dice mi queridísima hermana:”piojito (el novio, claro, que hay que tener huevos pa llamar a tu novio piojito), para, que vamos a comprar una sandía. Y para que se ponga fresquita la enterramos en la arena, que yo he visto hacerlo a mi padre”. Después de varios esto tiene cojones, esta niña siempre igual y demás, paramos a comprar la sandía de Dios.

NOTA: para esta historia es importante que sepáis, que el amigo que venía con nostros de los diez dedos de la mano, solo tien tres (entre las dos, no en cada una).

Llegamos a la playa, cargamos las bolsas, la sombrilla, las neveras, la comida y la dichosa sandia. Buscamos un sitito bueno, montamos tó el tinglao y dice mi hermana: “venga piojito, poneros a escarbar para la sandía”. Y ahí te ves a mi cuñao y al amigo (sin dedos, es decir, con los muñones), escarbando en la arena de la playa para que la sandia se enfriara. Más, más, decía mi hermana y yo mientras sentada en la toalla descojoná de la risa. Total que entierran la sandia, nos vamos a bañar, echamos unas cartitas, y demás y al rato, empieza a subir la marea. Allí que nos salimos todos corriendo de la playa, cogemos todos los bártulos y montamos el chiringuito más arriba.¿Alguien se acordó de la sandia famosa?

Al rato, empezamos a comer y cuando nos habíamos puesto hasta las trancas dice mi cuñao : “Ani, saca la sandía”. Y mi hermana contesta: ¿qué sandia?, y mi cuñao ¿cómo que qué sandia coño?, la que me has hecho enterrar con el Pedro. Pa qué. Yo revolcándome de la risa que no podía ni respirar, mi cuñao con la vena del cuello que le iba a estallar, mi hermana descojonada y el pobre del sin dedos escarbando buscando la sandia; no se pa qué, porque la sandía estaba debajo de la arena y del agua, claro,porque la marea os recuerdo que subió. Pa ver a ese pobre de Pedro, sin dedos, haciendo agujeros por toda la playa buscando la sandia, con la cual también se perdió un botín de mi cuñao que a mi hermana se le ocurrió poner como señal para saber dónde la habían enterrado.

En fin, esta es mi familia, sin palabras.