
Efectivamente, nunca se deja de aprender. Como ya dijo un famoso psicólogo y pedagogo hace muchísimos años, el ser humano tiene la capacidad de aprender desde el momento en el que nace hasta el mismo día de su muerte. Según este psicólogo, el hombre pasa a lo largo de su vida por una serie de etapas correlativas y entrelazas a lo largo de las cuáles aprende constantemente.
Pero no solo aprende de forma contínua, si no que además, el 90% de los aprendizajes que tenemos son involuntarios. Es decir, aprendemos queramos o no queramos. La mente del ser humano es tan prodigiosa que es totalmente independiente, hasta de nosotros. Asimila y procesa información a través de varias vías sin necesidad de pedirnos permiso.
Cuando hablamos de aprendizaje la mayoría nos paramos a pensar en lo que hemos aprendido en determinadas situaciones personales, en nuestros estudios, en la cultura general que tenemos, en la cantidad de datos e información que recordamos,…. Pero si nos paramos a pensar en la cantidad de habilidades y estrategias cognitivas que desarrollamos, sin darnos cuenta, a lo largo de nuestra existencia, seguramente nos quedaríamos petrificados. Y, todo esto, cuando se supone que el hombre sólo utiliza un pequeño porcentaje de la capacidad de su masa gris. Hay algo que me asusta ¿qué ocurrirá el día que seamos capaces de controlar y utilizar voluntariamente casi la totalidad de nuestra mente?